Mandíbula sin Tensión

Avatar de Juan Ramón Por Juan Ramón Revilla Gutierrez — 2012-10-24 21:07:05

 

Con frecuencia las cefaleas o la rigidez cervical tienen que ver con un problema mandibular, fruto a su vez de una mala postura. Para solucionarlo es necesario considerar el organismo de forma global.

Dice el refranero que en boca cerrada no entran moscas y que hay que apretar los dientes para conseguir el éxito. Incluso que, en ocasiones, conviene tragarse algún sapo y llevar esa carga sobre la espalda de la mejor manera posible. Pero ¿esos esfuerzos no pasan factura? ¿Puede influir en la columna vertebral la tensión mandibular que comportan?

La experiencia diaria con pacientes y los artículos científicos publicados en los últimos años demuestran que existe una conexión entre la mala postura y los problemas mandibulares. A su vez, las lesiones cervicales también afectan a la mandíbula de manera negativa, creando tensión y limitando sus movimientos.

Para comprender y solucionar estos problemas, es imprescindible un enfoque global e individualizado de cada caso, así como una colaboración entre los profesionales especializados en tratar estos desequilibrios. El odontólogo puede mejorar el contacto entre los dientes (lo que se llama oclusión) mediante férulas, tallados dentales, ortodoncia e incluso cirugía. Pero un fisioterapeuta especializado en disfunción mandibular y postura puede tratar el dolor articular y disminuir las tensiones de los músculos masticadores con medidas menos agresivas. Después, mediante el reequilibrio de las cadenas musculares, mejora la posición de la cabeza y el cuello en relación a la espalda y los hombros. La terapia mandibular y postural permite a la persona integrar los cambios en su esquema corporal de manera progresiva. Además, al trabajar sobre la conciencia corporal y la respiración, le ofrece beneficios neurovegetativos, emocionales y energéticos.

El síndrome de disfunción mandibular es la función dolorosa o defectuosa de las articulaciones mandibulares. Estos trastornos son conocidos desde los tiempos de Hipócrates, pero fue James Costen el primero que agrupó los síntomas y los relacionó con los problemas articulares, en lo que se conoce como síndrome de Costen.

¿Cuándo consultar al especialista?

Los síntomas que alertan de un problema mandibular son variados. Si persisten durante semanas o meses es aconsejable visitar a un profesional para que realice un diagnóstico y proponga un tratamiento.

  • Postura de cabeza adelantada o encogida
  • Dolor en los músculos del cuello
  • Rigidez muscular por las mañanas
  • Dolor en la base del cráneo y la frente
  • Dolor en la ceja o la sien
  • Dolor en la mandíbula
  • Dolor en dientes y encías
  • Desgaste de los dientes
  • Rechinar de dientes nocturno
  • Dificultad al abrir la boca
  • Sensación de bloqueo mandibular
  • Dolor o ruidos en el oído
  • Mareos o sensación de vértigo
  • Dolor o molestias en la garganta

 

En el PDF adjunto, tenéis la oportunidad de leer el artículo completo y profundizar en el tratamiento fisioterapeutico del Sindrome de Costen.

 

JUAN RAMÓN REVILLA

(fisioterapeuta mezierista)

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